domingo, 5 de octubre de 2008

i just want...

Un mes le faltó para darse cuenta que ya poco le era útil.
Notó que no moriría sin mí.
Descubrió que, quizá, era feliz cuando yo no estaba.
Y mi ego se descompuso.
Y a mi no me fue mejor.
Me puse pálido, porque eso me temía.
Me temía dejar de ser vital para cada paso que diera.
Sabía que algún día eso saldría de su boca.
Y yo pensé que eso sería un alivio.
No lo fue. No ayudó.

***

Di por terminada la clase y María Luisa llegó con la copia de The Con.
Puso el disco en el escritorio dispuesta a convencerme que debía comprarlo.
Y me convenció.
A Tegan y Sara ya las había escuchado.
Simplemente las había olvidado porque se afinaron, se perfeccionaron.
De ser dos niñas gruesas y con notas pesadas de guitarra ahora son más bien un par de muñecas electropop, por más que griten lo lesbianas que son dentro de sus letras.
Por la serie de eventos recientes en mi vida comenzaron a meterse más en mi cabeza.
Por casualidad compré el disco.
Pero ‘Back in your head’ cambió las cosas.
“I just want back in your head. I’m not unfaithful but I’m stray. When a get a little scared… I run, run, run…”.
La letra me fue tan familiar.

***

“¿Quieres espacio? Te lo doy”.
“¿Quieres tiempo? Tú dime”.
“No quiero asfixiarte”.
“Me di cuenta de que puedo vivir sin ti”.
Cuatro frases que se me quedaron grabadas de esa madrugada en pleno bulevar.
Y me dio mucho frío.
Y rogué por un abrazo.
Por última vez rogué en su cuarto por sus caricias.
Entendí el mensaje.

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