Dicen que nunca olvidas a andar en bicicleta.
Yo nunca aprendí a hacerlo.
Por eso ahora me pregunto si cuando blogueas, y dejas de hacerlo por un tiempo. se pierde la práctica o hasta el feeling.
Quién sabe, el hecho es que estoy de vuelta en estos lares virtuales de los que nunca debí irme.
Nunca pensé que dejaría de escribir por gusto.
Pero tampoco imaginé que tendría problemas tan fuertes porque mi personalidad verdadera estuviera accesible en línea dispuesta a que cualquier mercenario usara información valiosa para crearme ingeniosos problemas.
Parece que no entiendo.
Vuelvo a postear.
Y vuelvo contento.
Soy feliz haciéndolo.
Es como comer el helado que empieza a derretirse.
Como oler el caldillo sopa de papa y carne molida que hacía mi madre.
Cuando en un día frío tomas tu suéter consentido para envolverte en un halo tibio de protección.
Es como ese momento de sin razón que tenemos en el éxtasis.
Escribir es vida.
Es mi vida.
Y hoy, es oficial: estoy de vuelta.
sábado, 13 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario